En 2025, el sector del vino registra una caída del 9,28% en volumen y del 6,39% en valor en un contexto internacional marcado por la contracción del consumo.
Las exportaciones agroalimentarias catalanas han alcanzado en 2025 un nuevo máximo histórico de 16.903,9 M€, con un crecimiento del 7,48% en valor y del 7,95% en volumen, en un ejercicio marcado por la incertidumbre geopolítica, tensiones arancelarias y un entorno de consumo internacional más débil. Los datos han sido presentados en Barcelona por el conseller Òscar Ordeig y la directora gerente de Prodeca, Dèlia Perpiñà.
Contexto: Cataluña recupera el liderazgo como primera comunidad exportadora del Estado, concentrando el 21,88% del total agroalimentario español, y refuerza el papel tractor del sector, que ya aporta el 16,77% del total exportado por el país.
El vino, bajo presión pero con mejor precio medio
En este contexto, el sector del vino cierra el 2025 con una caída del -6,39% en valor y del -9,28% en volumen, alineada con la contracción global del consumo de vino. Aun así, el precio medio de exportación crece un 3,19%, un indicador clave que apunta a una mejor resistencia relativa de las referencias de mayor valor añadido.
La lectura es clara: se vende menos vino, pero a un precio medio más alto. El descenso se explica principalmente por la pérdida de peso de las categorías de menor precio, mientras que los vinos con posicionamiento más premium amortiguan mejor el impacto.
Espumosos, el gran pilar del vino catalán en el exterior
Los vinos espumosos continúan siendo el motor del sector, concentrando el 62,35% del valor total del vino exportado. A pesar de registrar un descenso del -6,42% en valor y del -9,97% en volumen, destacan por un incremento del precio medio del 3,94%, superior al del conjunto del vino.
Este comportamiento confirma el papel estratégico de los espumosos catalanes —con el cava y los espumosos de larga crianza al frente— como vector de valor e imagen internacional.
Vino tranquilo: caída más moderada
El vino tranquilo, que representa el 36,14% del valor exportado, reduce las ventas un -5,29% en valor y un -6,32% en volumen, con un aumento del precio medio del 1,10%. Una evolución más contenida que la del conjunto del sector, que apunta a una cierta estabilización en segmentos medios y altos.
Mercados: Europa aguanta, EE. UU. penaliza
La Unión Europea concentra el 62,81% de las exportaciones agroalimentarias y se consolida como el principal refugio en un entorno global incierto. En cambio, Estados Unidos ha sido uno de los mercados más delicados para el vino, especialmente tras la entrada en vigor, el 7 de agosto, de un arancel del 15% sobre productos agroalimentarios europeos.
En el conjunto del año, las exportaciones a EE. UU. caen un -3,01%, pero desde la aplicación del arancel el descenso se intensifica hasta el -15,55%, con el vino y el aceite de oliva como principales damnificados.
Más empresas, más base exportadora
El 2025 se cierra con un récord de 3.225 empresas exportadoras regulares, de las cuales casi una de cada cuatro en el Estado es catalana. Además, 317 nuevas empresas se han incorporado a la actividad internacional, reforzando una base exportadora más amplia y resiliente, también en el sector vitivinícola.
En profundidad: Los datos confirman que el vino catalán vive un momento de transición: menos volumen, pero mejor posicionamiento en valor. En un contexto de consumo global a la baja, el reto pasa por consolidar precios, reforzar marca y diversificar mercados, especialmente fuera de Estados Unidos. Los espumosos emergen como el gran activo estratégico, mientras que el conjunto del sector deberá navegar el 2026 en un escenario de alerta activa y adaptación, donde el valor añadido ya no es una opción, sino una necesidad estructural.