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Cataluña reinventa el enoturismo: mucho más que visitar bodegas

1 de julio

Wine Travel Observer (WTO) es un proyecto impulsado por la Escola d’Enoturisme de Catalunya en colaboración con el Consorci per a la Formació Contínua de Catalunya. Este año se ha presentado la tercera fase del estudio, que refleja al detalle cómo se estructura la oferta enoturística en Cataluña a partir de un análisis exhaustivo basado en tres ejes claves y transversales: sostenibilidad, responsabilidad e innovación.

La primera edición, en 2023, se centró en las bodegas visitables. En 2024, el estudio se amplió a restaurantes, alojamientos, agencias de viajes y empresas de servicios. En 2025 incorpora, por primera vez, tiendas de vinos, agrotiendas, wine bars y espacios culturales del vino.

¿Qué sabemos?

Según datos de WTO 2025, el enoturismo catalán se ha ampliado y se ha vuelto más transversal. La relación entre vino, territorio y visitante ya no se construye solo dentro de la bodega, sino también en restaurantes, alojamientos, agencias especializadas, tiendas de vinos, agrotiendas, wine bars y espacios culturales.

  • El estudio identifica más de 1.600 proyectos vinculados al enoturismo.

  • 1.382 negocios únicos.

  • 259 respuestas válidas.

  • 435 bodegas visitables.

  • 469 restaurantes con sensibilidad enoturística.

  • 111 alojamientos vinculados al enoturismo.

  • 83 agencias de viaje y empresas de servicios.

  • 177 tiendas de vinos.

  • 27 agrotiendas.

  • 191 wine bars.

  • 34 espacios culturales del vino.

En cifras

Cataluña cuenta con 903 bodegas o proyectos elaboradores activos. De estos, 435 son bodegas visitables. Esto significa que el 48% de los elaboradores catalanes ofrecen actividades de enoturismo. El dato es relevante porque confirma que casi uno de cada dos proyectos elaboradores ya incorpora alguna forma de apertura al público.

Bodegas visitables

Las bodegas siguen siendo la base más reconocible del enoturismo catalán. El estudio identifica 435 bodegas visitables y analiza 100 respuestas en profundidad.

En este ámbito, la responsabilidad territorial es una de las dimensiones más consolidadas. Las bodegas catalanas muestran una fuerte vinculación con proveedores locales, patrimonio, paisaje y actividad durante todo el año.

Algunos datos relevantes:

  • El 96% trabaja con proveedores locales.

  • El 88% promueve el patrimonio cultural y paisajístico.

  • El 95% ofrece actividades durante todo el año.

  • El 82% da empleo a personal local con condiciones laborales dignas.

  • El 80% dispone de certificación ecológica.

  • El 60% ha mejorado la eficiencia energética o dispone de placas solares.

  • El 65% composta residuos orgánicos de la vinificación.

  • El 79% gestiona la cubierta vegetal como medida de adaptación al cambio climático.

La presencia digital básica está muy extendida: el 98% de las bodegas dispone de web y el 99% utiliza redes sociales. Sin embargo, la aplicación de nuevas tecnologías en la gestión turística es más limitada: solo el 37% las aplica, y el 42% reconoce que no dispone de recursos o estrategia para innovar.

Restaurantes

El informe identifica 469 restaurantes que pueden considerarse establecimientos de enoturismo, con 47 respuestas analizadas.

Estos restaurantes no aparecen solo como lugares donde se consume vino. También actúan como espacios de prescripción y como puntos de conexión entre el cliente, los vinos catalanes y los productores del territorio.

La presencia de vino de proximidad en las cartas es uno de los indicadores más claros:

  • El 53,2% trabaja con más del 75% de vinos locales.

  • El 34% se sitúa entre el 50% y el 75% de vinos locales.

  • El 48,9% incluye a pequeños productores y vinos singulares de proximidad.

  • El 27,7% selecciona activamente vinos ecológicos, biodinámicos o de mínima intervención.

También hay avances en gestión ambiental: el 85,1% realiza recogida selectiva y el 53,2% aplica medidas para reducir el desperdicio de vino. Por el contrario, la innovación digital avanzada todavía es limitada. Solo el 8,5% dispone de estrategias digitales avanzadas vinculadas al vino.

Alojamientos

El estudio identifica 111 alojamientos con criterio enoturístico y analiza 24 respuestas en profundidad. Estos establecimientos no se limitan a ofrecer una habitación. Funcionan como nodos de acogida, recomendación y conexión con el territorio vitivinícola.

Su papel se observa sobre todo en tres ámbitos: presencia de vino local, prescripción de experiencias y colaboración con agentes del territorio.

Algunos datos:

  • El 58,3% dispone de una selección local visible y activa de vinos catalanes.

  • El 20,8% ofrece una propuesta estable con relato y posibles maridajes.

  • El 50% ofrece rutas a pie o en bicicleta para descubrir bodegas cercanas.

  • El 45,8% ofrece mapas, códigos QR y recomendaciones personalizadas.

  • El 41,7% propone itinerarios propios con reservas incluidas.

  • El 75% prioriza a proveedores y proyectos del territorio.

La digitalización existe, pero todavía es básica. El 62,5% dispone de web y códigos QR, pero solo el 4,2% ofrece itinerarios interactivos y ningún establecimiento encuestado incorpora recursos inmersivos.

El informe amplía la mirada del enoturismo incorporando a agencias, tiendas, agrotiendas, wine bars y espacios culturales del vino como actores clave del sector. Las agencias ayudan a estructurar y comercializar experiencias, mientras que tiendas, agrotiendas y wine bars actúan como espacios de prescripción, venta y conexión con el territorio.

Conclusiones del informe

El Wine Travel Observer 2025 muestra un enoturismo catalán en fase de ampliación. La oferta ya no se concentra solo en las bodegas. El sistema incorpora nuevos agentes gastronómicos, comerciales, culturales, turísticos y urbanos.

Las principales conclusiones del informe son:

  • El enoturismo catalán dispone de una base amplia y diversa.

  • La responsabilidad territorial es una de las dimensiones más consolidadas.

  • La sostenibilidad avanza, aunque con diferentes niveles de sistematización.

  • La innovación presenta un desarrollo más incipiente.

  • El sector muestra margen de mejora en medición, digitalización avanzada, certificaciones, profesionalización y gestión basada en datos.

  • El vino funciona como eje de conexión entre territorio, paisaje, cultura, comercio local y visitante.